La importancia de valorar una posible disyunción maxilar
Cuando pensamos en ortodoncia, la mayoría de nosotros imagina adolescentes con brackets, corrigiendo dientes torcidos o mordidas desalineadas. Sin embargo, hay muchos motivos por los cuales un niño pequeño —incluso menor de 4 años— podría necesitar la evaluación de un ortodoncista. Uno de los más importantes, y a menudo desconocido, es el ronquido infantil relacionado con una disyunción maxilar o compresión del maxilar superior.
¿Es normal que un niño pequeño ronque?
Aunque el ronquido es común en adultos, en niños pequeños no debe considerarse «normal». Si un menor de 4 años ronca habitualmente durante la noche, no se trata solo de un problema de sueño: puede ser una señal de alerta de que algo no está funcionando correctamente en su respiración o desarrollo facial.
Uno de los factores que más se asocia al ronquido infantil es una compresión maxilar, es decir, que el maxilar superior (el hueso que sostiene los dientes superiores y forma parte del paladar) es más estrecho de lo que debería.
¿Qué es la compresión maxilar?
La compresión maxilar es un trastorno del desarrollo en el que el maxilar superior no alcanza el tamaño adecuado. Esto puede provocar una serie de consecuencias, no solo dentales, sino también respiratorias y funcionales.
Cuando el maxilar es estrecho, el paladar suele ser más alto de lo normal, lo que reduce el espacio de la cavidad nasal. Esto dificulta la correcta respiración por la nariz, llevando al niño a respirar por la boca, especialmente durante la noche, y con ello, a roncar.
¿Por qué es importante actuar temprano?
El crecimiento y desarrollo del rostro y las estructuras orales ocurren en su mayor parte durante la infancia. Entre los 0 y 6 años, los huesos maxilares están en su fase más adaptable. Si se detecta a tiempo una compresión maxilar, el ortodoncista puede intervenir con tratamientos sencillos y efectivos que favorecen el crecimiento adecuado del maxilar y mejoran notablemente la respiración del niño.
Una de las herramientas más utilizadas en estos casos es la disyunción maxilar, que consiste en estimular el crecimiento transversal del maxilar mediante dispositivos que aplican una fuerza controlada. Este procedimiento es indoloro, muy bien tolerado por los pequeños y puede marcar una gran diferencia en su salud a largo plazo.

Consecuencias de no tratar una compresión maxilar
Ignorar una compresión maxilar puede tener repercusiones importantes en el desarrollo del niño:
- Problemas respiratorios crónicos: El niño puede seguir respirando por la boca, con mayor riesgo de infecciones respiratorias, alergias y apnea del sueño.
- Alteraciones del sueño: Un mal descanso afecta su crecimiento, concentración, aprendizaje y comportamiento.
- Problemas dentales y oclusales: La falta de espacio puede provocar dientes apiñados, mordidas cruzadas o desviaciones mandibulares.
- Cambios estéticos en el rostro: Un maxilar estrecho puede influir en la armonía facial y en la posición de la mandíbula inferior.
¿Cuándo acudir al ortodoncista?
La recomendación general es que todos los niños acudan por primera vez al ortodoncista alrededor de los 6 años. Sin embargo, en casos donde hay síntomas como ronquidos, respiración bucal, paladar estrecho, o dificultades para masticar o hablar, es recomendable hacer una evaluación mucho antes.
En nuestra clínica, evaluamos a los más pequeños desde edades tempranas para garantizar que su desarrollo facial y oral sea el adecuado. No todos los niños necesitan tratamiento, pero una valoración oportuna puede evitar problemas futuros más complejos.
Si tu hijo ronca, respira por la boca o te preocupa el desarrollo de su paladar, no dudes en consultar con un ortodoncista especializado en pacientes infantiles. Un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia en su calidad de vida, salud respiratoria y desarrollo facial.
Recuerda: los maxilares bien desarrollados no solo influyen en la sonrisa, sino en cómo respira, duerme y crece tu hijo.
artículo científico que respalda la importancia de la expansión maxilar en niños para mejorar no solo la salud dental, sino también la respiración y el ronquido:
- “Pediatric maxillary expansion to treat nasal obstruction”, publicado en Acta Otorrinolaringológica Española. Este artículo muestra que en niños junto con compresión maxilar, la expansión maxilar redujo la resistencia nasal en un 34 % y mejoró el flujo de aire nasal significativamente dominiodelasciencias.com+12elsevier.es+12pubmed.ncbi.nlm.nih.gov+12.
Puedes leerlo completo aquí:
https://www.elsevier.es/es-revista-acta-otorrinolaringologica-espanola-402-articulo-pediatric-maxillary-expansion-treat-nasal-S2173573525000250
En Clínica Elena Fatás, formamos parte de Clínicas W y aplicamos el método Slow con nuestros pacientes. Clínica dental en Ripollet | Clínica Dental Elena Fatás


